Desarrollar la capacidad de diseñar planes de clase sólidos y efectivos, integrando objetivos educativos claros, estrategias pedagógicas coherentes, criterios de evaluación precisos, fundamentados en teorías del aprendizaje y sensibles al contexto específico en el que se enseña.
La planificación de la enseñanza es una de las competencias esenciales del trabajo docente. Según Zabalza (2007), planificar no es solo “preparar la clase”, sino estructurar intencionalmente las experiencias de aprendizaje para que conduzcan al logro de aprendizajes significativos, duraderos y funcionales.
Díaz Barriga y Hernández (2010) señalan que la planificación permite:
Planificar no significa rigidez, sino contar con una guía flexible que se ajuste a las circunstancias cambiantes del aula, manteniendo la intencionalidad pedagógica.
Ejemplo práctico: Si un docente planea una clase sobre “Energías renovables” para un grupo de secundaria, no solo define el contenido, sino que prevé actividades prácticas, recursos audiovisuales, adaptaciones para estudiantes con dificultades de aprendizaje y estrategias de evaluación.
La planificación cumple funciones pedagógicas, organizativas y evaluativas:
Según Imbernón (2010), planificar es un acto profesional que eleva la calidad educativa porque reduce la improvisación y mejora la equidad al garantizar que todos los estudiantes reciban oportunidades similares de aprendizaje.
Un plan de clase es un documento pedagógico que especifica las acciones del docente antes, durante y después de la clase. Sus elementos principales son: